martes, 15 de septiembre de 2015

Aprendiendo a ser felices

Podemos aprender a ser mas felices. La verdad que esta afirmación tiene bastante enjundia. La felicidad no depende tanto de las circunstancias externas sino es una actitud que se va cultivando, es algo que se aprende más que se "padece". Nos pasamos a veces la vida buscando la felicidad como quien espera que le caiga el bote de la primitiva. Pero una vida feliz no es algo que caiga del cielo, sino una lenta práctica, un aprendizaje, eso.

La felicidad no tiene que ver tanto con los logros, sino que es un estado de ánimo, no existe ningún códice escrito que nos diga :que es ser feliz, o "haga estas veinte cosas para ser verdaderamente feliz". Es necesario por tanto irlo descubriendo, un camino, un propósito que no hay que buscarlo directamente, porque como estado de conciencia no tiene un carácter permanente, es algo difuso pero que está ahí como un faro que atrae todos nuestros caminos. Por supuesto que es fácil extraviarse y andar "de cabeza" tras cosas/personas que pensamos que nos harán felices, cuando todo ello no es más que una ilusión, que se escapando de las manos.


jueves, 10 de septiembre de 2015

Mi ordenador al encenderlo me pide que introduzca una tarjeta inteligente. Las tarjetas inteligentes fueron creadas por el hombre, como ser inteligente, transfiriendo algo del poder de su mente, insertándolo en un chip en el interior de un rectángulo de plástico. Esto es una maravilla, algo inusitado para una persona...por ejemplo de hace doscientos años. Aunque realmente habría que partir de la primera parte del silogismo: que el ser humano es inteligente. 

Bueno, verdaderamente lo es, es el único capaz de crear tarjetas inteligentes...pero basta excarvar un poco en la realidad para darse cuenta que no siempre lo es, al contrario, la inteligencia parece ser una estructura ausente, un códice oculto, en muchas acciones y vidas humanas.

Es como si hubiésemos olvidado el "programa", o como si el "programa" que seguimos fuera realmente erróneo y no nos llevara a buen fin, o al menos nos guía a un fin poco inteligente, como la tarjeta que introduzco en mi ordenador y "abre" todos los programas.

Vale, hay mucho que matizar, y que vivir, lo mejor es irlo haciendo poco a poco y dia a dia